LOS MÉDICOS LLAMAN PACIENTES A SUS ENFERMOS; MIENTRAS LOS GERENTES
DE LOS SANATORIOS Y LAS CLÍNICAS PRIVADAS LOS LLAMAN "CLIENTES".
(Mario Bunge)

jueves, 19 de enero de 2017

Termofrigidus ¡¡¡. No, no es lo que ud. se piensa.

Ahhh, si hay una cosa que me emociona, es encontrarme con un cartel de propaganda de los años cincuenta. Quedan pocos, pero aún los hay que conservan aquel sabor de los productos "para toda la vida".
Se solían pintar en las fachadas de las paredes laterales de grandes edificios. Allí quedaban casi perednes, luchando contra el sol, el viento, el aire y el frío.
Hoy les presento un anuncio que pertenecía a la primera generación de frigoríficos, después llamadas neveras, y anteriormente heladeras. Y digo primera generación porque alguno de sus modelos funcionaban con petróleo, que es mucho decir. Nadie se acuerda de esta marca, y a decir verdad, yo tampoco la tenía presente.
Con ustedes: Termofrigidus.
Pared lateral de Gran de Gracia 109.

Ahhh, si hi ha una cosa que m'emociona, és trobar-me amb un cartell de propaganda dels anys cinquanta. Queden pocs, però encara els cal conserven aquell sabor dels productes "per a tota la vida".
Se solien pintar en les façanes de les parets laterals de grans edificis. Allí quedaven gairebé perednes, lluitant contra el sol, el vent, l'aire i el fred.
Avui els presento un anunci que pertanyia a la primera generació de frigorífics, després cridades neveres, i anteriorment "heladeras". I dic primera generació perquè algun dels seus models funcionaven amb petroli, que és molt dir. Ningú s'acorda d'aquesta marca, i francament, jo tampoc la tenia present.
Amb vostès: Termofrigidus.
Paret lateral de Gran de Gracia 109.







miércoles, 18 de enero de 2017

Elementos decorativos que ya no se utilizan

En ocasiones, mirando fachadas, observamos elementos que ya han quedado obsoletos como artículos de decoración.
Así hoy, me he dado cuenta de que ya no se utilizan aquellas jardineras que a principio de siglo y hasta la década de los trenta dieron prestancia a las fachadas.
Les dejo con una jardinera y el muestrario de la fábrica en donde se hacían modelos similares.
Calle Calabria/Paral lel.

En ocasions, mirant façanes, observem elements que ja han quedat obsolets com a articles de decoració.
Així avui, m'he adonat que ja no s'utilitzen aquelles jardineres que a principi de segle i fins a la dècada dels trenta van donar prestancia a les façanes.
Els deixo amb una jardinera i el mostrari de la fàbrica on es feien models similars.
Carrer Calàbria/Paral lel.







lunes, 16 de enero de 2017

Trencadís en el Raval.

Como saben, el Trencadís es la técnica del "picadillo" cerámico.
En Barcelona hay mucha obra civil con esta técnica en la fachada.
Verdaderamente la encuentro sumamente práctica. Es visible, limpia, pulida, atractiva y duradera.
Una pena que no se siga utilizando.
Calle de Sant Pau 33. Raval.

Com saben, el Trencadís és la tècnica del "picadillo" ceràmic. 
A Barcelona hi ha molta obra civil amb aquesta tècnica en la façana. 
Veritablement la trobo summament pràctica. És visible, neta, polida, atractiva i duradora.
Una pena que no se segueixi utilitzant.
Carré de Sant Pau 33. Raval.





jueves, 12 de enero de 2017

Se le acabó la cuerda al reloj de la calle Taulat

Es evidente que si a un reloj de pila se le agota esta, el reloj se para. Si es de cuerda, y la cuerda se rompe, también, y si es de Sol, y se le pone un edificio delante que le de sombra, pués, tres cuartos de lo mismo.
Y eso es lo que le ha sucedido a este semicircular vertical declinante. Por otro lado, decir que este aparato, encarado al Levante, tiene el diagrama mal trazado, de tal manera que la línea del mediodía no cae perpendicular al eje de la Tierra.. Nos intenta dar la hora desde la 7 hasta las 3 en números romanos. Su pintura comienza a deteriorarse.
Taulat 81. Sant Martí de Provençals.

És evident que si a un rellotge de pila se li esgota aquesta, el rellotge es para. Si és de corda, i la corda es trenca, també, i si és de Sol, i se li posa un edifici davant que li fagi ombra, dons, tres cuarts del mateix.
I això és el que li ha succeït a aquest semicircular vertical declinant. D'altra banda, dir que aquest aparell, encarat al Llevant, té el diagrama mal traçat, de tal manera que la línia del migdia no cau perpendicular a l'eix de la Terra. Ens intenta donar l'hora des de la 7 fins a les 3 en nombres romans. La seva pintura comença a deteriorar-se.
Taulat 81. Sant Martí de Provençals.





martes, 10 de enero de 2017

El cagadero real de Pedralbes.

Al igual que el resto de los mortales, la familia real también caga. Podríamos aplicarle el artículo determinado "la", y así nos quedaría una frase que tampoco desentonaría -la familia real también la caga-, pero que ahora no viene al caso.
Y como verán caga desde hace muchos años en cerámica de la buena.
Les dejo el objeto, que si no fuera por lo escabroso, diría que tiene algo de artístico.

Igual que la resta dels mortals, la família real també caga. Podríem aplicar-li l'article determinat "la", i així ens quedaria una frase que tampoc desentonaria -la família real també la caga-, però que ara no ve al cas.
I com veuran caga des de fa molts anys en ceràmica de la bona.
Els deixo l'objecte, que si no fora per l'escabrós, diria que té una mica d'artístic





domingo, 8 de enero de 2017

Escritores Recónditos. Hoy, con nosotros, Isabel del Pilar Valero.

Tenemos el placer de presentarles a la poeta Isabel del Pilar Valero.
Imagina conversaciones con seres reales y ficticios y traslada, con lenguaje poético, estas charlas al papel.
Cliquen, por favor

Tenim el plaure de presentar-los a la poeta Isabel del Pilar Valero.
Imagina converses amb éssers reals i ficticis i trasllada, amb llenguatge poètic, aquestes xerrades al paper.
Cliqueu, per favor


jueves, 5 de enero de 2017

Un almacén modernista. Aceites Fernando Pallarés.

En Pueblo Nuevo, en la calle Pedro IV, frente al 68, hubo una vez un almacén donde se envasaba aceite.
No hace mucho pasé por allí y aún conserva su fachada modernista elaborada al "trencadis", o técnica de cerámica troceada en pedazos muy pequeños, al estilo del mosaico romano.
Esta semana fui a una exposición, y casualidades de la vida, vi una maqueta en donde salía representado el local.
Les dejo con las fotos.

En Poble Nou, al carrer PereIV, enfront del 68, va haver-hi una vegada un magatzem on s'envasava oli.
No fa molt vaig passar per allí i encara conserva la seva façana modernista elaborada al "trencadis", o tècnica de ceràmica trossejada en trossos molt petits, a l'estil del mosaic romà.
Aquesta setmana vaig ser a una exposició, i casualitats de la vida, vaig veure una maqueta on sortia representat el local.
Els deixo amb les fotos.



La fachada en la actualidad

Idem

Idem

Dibujo a mano alzada.

Propaganda del almacén

El producto.

El almacén, a partir del márgen inferior izquierdo, el tercero.



martes, 3 de enero de 2017

Rafael Sanchez Ferlosio. Todo es aburrimiento y vergüenza.



Les dejo con una entrevista a R.S.F., que he leío este domingo en El Periódico.
La encuentro tan llena de razón que, con su permiso, la inserto.

En 1980, fecha del artículo más antiguo de este libro, en el mundo había una cosa que se llamaba ‘guerra fría’. Hoy esa amenaza no existe, ¿pero diría que vivimos en paz? Seguimos viviendo en un estado de guerra, ¿es que no lo ve? ¡Los caínes y los abeles están por todos lados! Lo llamativo es que hoy es más difícil que nunca decir quién es Caín y quién es Abel, del lado de quién debemos estar. Pero, además, toda unilateralidad es una regresión al punto cero de la moral: el de buenos y malos.
¿Entonces no hemos avanzado nada? Ni lo haremos mientras el negocio del armamento siga siendo uno de los más rentables del mundo. Si uno saca un cohete, otro inventa un escudo contra ese cohete, y a continuación aquél saca otro invento contra ese escudo. Y así vamos. La guerra es un motor económico imparable. Aunque prohíban el negocio de las armas, siempre habrá quien las venda a escondidas a alguien, y ese las venderá a otro.
En sus escritos de aquellos años, usted retrataba la guerra casi como un rasgo humano. ¿Sigue pensando que somos presos del instinto de la victoria? Es que forma parte de nosotros. Los griegos ya lo vieron hace 2.500 años. Ellos hablaban del agón y contaban cómo el Antagonismo conducía irremediablemente a la contienda. Le diría más: la guerra engendró el concepto de la mujer objeto que hoy seguimos arrastrando. Lo puede ver en el rapto de las sabinas, que es un mito originario. Los vencedores se quedaban con las propiedades de los vencidos, que incluían sus riquezas, sus posesiones y sus mujeres, como un objeto más.
Tantos siglos de civilización deberían haber servido para algo. Deberían, sí, ¿pero quién sabe dónde reside el ama de los humanos, en su humanidad, en su animalidad? No sabemos nada. En la 'Dialéctica negativa', de Theodor W. Adorno, hay, sobre esto, una página decisiva, titulada, tal como conviene, entre signos de interrogación: '¿Es contingente el antagonismo?'
Me pregunto cómo verá desde aquí algunos conflictos bélicos de los que hablaba en esos artículos. Por ejemplo, la guerra de Irak. Aquello fue una gran mentira inventada para atacar a un país. Sigo pensando lo mismo.
¿Y Oriente Próximo? ¿Tiene solución? No, mientras Israel siga siendo el estado número 51 de Estados Unidos.
Usted dedicó muchos ensayos a hablar del Vaticano. ¿Cómo recuerda la figura de Juan Pablo II? Wojtyla era un caso de vanidad escandalosa. Lo suyo clamaba al cielo, nunca he visto nada igual. Recuerdo el día que reunió a 20.000 mexicanos en Puebla, todos de clase obrera, y les gritó: ‘¡El trabajo no es una maldición, es una bendición!’. ¡Y la gente lo ovacionaba! Ese día le hizo un gran regalo al liberalismo. ¿Cómo qué el trabajo es una bendición? ¿Y en qué quedó la maldición bíblica de: ganarás el pan con el sudor de su frente?
¿Cómo ve al Papa de ahora? No estoy seguro de que esté a gusto donde está o que acabe dimitiendo. Ratzinger, el anterior, era el más inteligente de los tres. Por algo se fue.
En Estados Unidos va a gobernar Donald Trump. ¿Qué le parece este personaje? Dice que va a crear trabajo y a poner en marcha la productividad de su país. Fíjese, es un keynesiano. Bueno, también se decía que Keynes se había inspirado en Miguel Primo de Rivera, quien lanzó a la calle un millón de sueldos para recuperar la economía durante su dictadura.
Muchos ven a Trump como una amenaza. ¿Usted qué opina? Me da miedo que acabe iniciando una guerra contra China. Temo más lo que pueda liar en el Pacífico que en el Atlántico.
¿Le preocupa el futuro que van a encontrar las próximas generaciones? El mundo camina hacia la destrucción, así que imagínese. El capitalismo es un sistema que lleva la autodestrucción inscrita en su interior. Solo ha de ver cómo está la atmósfera, el aire que respiramos. En la Teoría de Juegos, los de resultado cero son aquéllos en los que todo lo que se gana por un lado se pierde por el otro. El capitalismo pertenece a este tipo, es un ejemplo de juego de resultado cero. Si sigue extendiéndose, su final es la autodestrucción, volver al cero.
¿Es evitable ese destino? Me hace usted preguntas que no sé responder, lo siento.
¿Sigue al día la actualidad? Lo justo. Continúo leyendo periódicos, pero no como antes. Ahora me veo obligado a leer con una lupa de 80 dioptrías y tardo mucho, así que solo miro los titulares y algunas noticas. Antes leía seis periódicos al día. Ahora, en casa entran dos o tres, como mucho.
¿Se maneja en internet? No, yo aparatos tecnológicos no uso. Llevo siempre un teléfono móvil colgado de mi cuello por si me llama la familia, pero nada más.
¿Y la literatura, la frecuenta? La cultura es un instrumento de control social. Hoy, sus máximas expresiones son el deporte, el cine y la novela. El fútbol y las novelas son las formas de control social más eficaces que tiene ahora mismo el sistema. Hace mucho que no leo novelas. No me interesan, no veo calidad en ellas, es imposible volver a encontrar a un Kafka.
Entiendo que tampoco va mucho al cine. Hace más de 30 años que no piso una sala. El cine dio todo lo que podía dar de sí en el pasado y ahora es imposible ver una película de calidad. Desde ‘Tiempos Modernos’ de Charlot, creo que no se ha vuelto a hacer una película igual. A veces intento ver alguna en la tele, pero no aguanto, sus argumentos son insoportables, pura ponzoña.
¿Son síntomas de los tiempos que corren? No sé si son síntomas de los tiempos, o son los tiempos los que responden a estos 'síntomas'. Más bien, creo que son los síntomas son los que mandan, los que definen el tiempo.
En diciembre cumplirá 90 años. ¿Cómo afronta esa cifra? Con normalidad, es solo una cifra, a ver si llego a ella, aunque a veces dudo si no convendría irse uno antes.
¿Qué le ilusiona ahora mismo? ¿Ilusionarme? Nada en absoluto. Todo es aburrimiento y vergüenza.

domingo, 1 de enero de 2017

El pupitre, para empezar bien el año.

Para recuerdos de unos y deleite de otros tantos, les dejo con un pupitre, de tintero y plumín de punta gótica; de guardapolvos a rayas y bocadillo de pan y vino con azúcar; de suela despegada en el zapato y sabañones en los dedos de las manos.
En fin, un pupitre de historia.

Per a records d'uns i el gaudir de d'altres, els deixo amb un pupitre, de tinter i plumín de punta gòtica; de guardapols a ratlles i entrepà de pa i vi amb sucre; de sola desenganxada en la sabata i penellons en els dits de les mans.
En fi, un pupitre d'història.




viernes, 30 de diciembre de 2016

Por fin una buena noticia para acabar el año ¡

Estimados, estimadas; amados, amadas; queridos queri...no eso no, que si lo lee mi señora la he liao.
Les prometo que si ha habido una noticia que me ha alegrado el rostro, ha sido esta.
Les dejo con ella y con la esperanza de que el año entrante sea todo lo venturoso que podamos desear.
Feliz 2017.

Feliç 2017

La Vanguardia. 28/12

domingo, 25 de diciembre de 2016

Un cuento de Pérez Andújar, y unas fotos que realicé.

SÁBADO, 24 DE DICIEMBRE DEL 2016 - 13:28 CET
Las paradas de libros del mercado de Sant Antoni eran todas juntas como un animal vivo. La criatura más fascinante, imprevisible y, dentro de su especie, la más antigua de Barcelona o acaso del planeta. Un ser libre, acosado ahora por el más ladino de los cazadores: la reforma urbana. La misma que, como siempre, una vez hubiera cobrado y despedazado su pieza, despreciaría la carne muerta y comerciaría con la piel arrancada en forma de postales conmemorativas, de libros con muchas fotos en blanco y negro, de reproducciones 'vintage', y exhibiría su cabeza disecada en el lugar más visible a modo de sádico homenaje. Pero todavía ese animal que era el mercadillo luchaba por escapar... Barajando semejantes ideas se había levantado aquel domingo el señor Jaume Corberó, vecino del Bon Pastor y escritor de novelas retirado. La inmensa mayoría de ellas, tal vez unas doscientas, firmadas con el seudónimo de James Corby; la inmensa mayoría de ellas, publicadas en la colección Safari ('Los tigres tienen hambre', 'Infierno de marfil', 'El guardián entre el centollo'... ); la inmensa mayoría de ellas, emergiendo ahora en Sant Antoni como pecios, como restos de un antiguo naufragio entre precipicios de libros, farallones de tinta. Al señor Corberó, cuando se conocía su apellido, siempre le preguntaban si estaba relacionado con el famoso fabricante de cocinas, y él encogía sus anchos hombros y respondía invariablemente que pudiera tratarse de otra rama familiar, pero que ambos eran... desde luego Corberó.

El señor Corberó pensó que lo más auténtico del mercado eran los carros que traían y llevaban los libros

Ya se imaginaba el señor Jaume Corberó que ese domingo no se habrían instalado todas las paradas; pero como le habían dicho que aun y todo siendo el día de Navidad también abrirían, madrugó relativamente, se afeitó despacio con aprensión de cortarse, se masajeó con Floïd Vigoroso, contempló en el espejo su orondo rostro con el compañerismo de los solitarios, se guardó doblada en un bolsillo del chaquetón de cuero una bolsa del súper y salió a ver libros. Libros usados que llegan de nuevo como si volviera un amigo de antaño, la amistad es un pájaro migratorio. Libros leídos por ojos desconocidos, pasadas sus páginas por manos que nunca van a tocarse. Libros que han sido llevados en otros bolsillos, dormidos en otras camas, leídos en otras sillas. Pero son nuestros, nos pertenecen de un modo privado porque ya han sido humanos. Nada más interminablemente humano que el inmenso mar de libros revueltos de Sant Antoni. Tempestad de vidas y de biografías. A lo que el señor Jaume Corberó iba los domingos al mercado de Sant Antoni era a vivir. Las palabras son lo más parecido que tenemos a la vida, porque son lo más inmortal que hemos creado.

'EL MAESTRO DEL JUICIO FINAL'

En la parada de un librero gordo que nunca hablaba, el señor Jaume Corberó sintió curiosidad por 'El maestro del Juicio Final', una novela de miedo y misterio de Leo Perutz, autor que ahora estaba volviendo por la puerta grande a ponerse de moda, y la pescó con sus dedos consumidos y todavía rápidos. Se puso las gafas de vista cansada para leer lo que decía en la solapa. No admitía que se le hubiese fatigado con tanto como le quedaba por ver. Porque no era gran cosa lo que habían contemplado sus ojos, salvo la torre de Londres y la sede de Scotland Yard durante un corto viaje hacía más de medio siglo, todo el cine del mundo, eso sí, y los miles de folios que entraron por el carro de su máquina de escribir. Pero estos venían siempre en blanco.

Las palabras son lo más parecido a la vida, porque son lo más inmortal que hemos inventado

Para el señor Corberó, lo más auténtico, lo más genuino del mercadillo, eran los carros donde traían y llevaban los libros. Cabía dentro de cada uno una parada entera; bien calculado, unos 500 o 600 kilos de papel. Eran muebles de museo, antiguos y maravillosos, ahora con la madera carcomida y el hierro viejo, veteados con remiendos de otras maderas como la chaqueta de un vagabundo. Pero es que leer es lo más vagabundo. Acaso les hiciese falta una restauración, algún cuidado para que no se echasen a perder irremediablemente. En realidad se había perdido un montón, encima se trataba de los más antiguos, cuando los libreros fueron exiliados a una carpa en la cercana calle Urgell al empezar las obras del mercado. Los comerciantes que, por vejez o cansancio, renunciaron a proseguir con las paradas fuera del recinto se desprendieron de ellos, y acabaron destruidos a hachazos porque ya no hacían falta. Ahora quedaban apenas sesenta carros, que entre semana se guardaban en los almacenes de la calle Borrell y del pasaje de Sant Antoni abad. Algunos modelos estaban inspirados en un tipo de carro popular en Alemania. El señor Corberó recordó cuando su madre le advertía que, si no estudiaba, el día de mañana sería un 'camàlic', uno de esos que empujan carros, y pensó que quizá no debió de esforzarse lo suficiente pues se había pasado la vida empujando el carro de la máquina de escribir. Pero tampoco se arrepentía de no haber servido más que para los libros. Con ellos el mundo era mejor.
Las fotos están realizadas en el 2009. No han salido a la luz porque no había habido oportunidad. Hoy, con el relato de P.A. en El Periódico, creo, es el momento.








miércoles, 21 de diciembre de 2016

Escritores Recónditos les desea una buena Navidad.

Ya están aquí otra vez, y si, cada año lo hacen con mayor prontidud. eso quiere decir que el tiempo nos pasa más deprisa.
Sea como fuere, desde la casa de EERR, que es vuestra casa, os deseamos que esa palabra tan escueta y tan deseada se haga realidad: Paz.
Cliquen por favor

Ja estan aquí una altra vegada, i si, cada any ho fan amb major prontidud. això vol dir que el temps ens passa més de pressa.
Sigui com sigui, des de la casa de EERR, que és la vostra casa, us desitgem que aquesta paraula tan escarida i tan desitjada es faci realitat: Paz.
Cliqueu per favor



martes, 20 de diciembre de 2016

La evolución en el juego de los niños.

Para el tiempo en que fue concebida, principios del S. XIX,  por el maestro Eduard Baptista Alentorn, esta escultura significaba el juego de dos niños sobre el caparazón de una tortuga.
Cierto es que los tiempos han cambiado, hoy los niños juegan "on line", y "la Parca" está generalmente presente en la mayoría de los juegos de las tablets.
No tengo porque extrañarme del nuevo formato de la fuente.
Fuente de la Tortuga. Plaza de Goya.

Per al temps en què va ser concebuda, principis del S. XIX, pel mestre Eduard Baptista Alentorn, aquesta escultura significava el joc de dos nens sobre la closca d'una tortuga.
Cert és que els temps han canviat, avui els nens juguen "on line", i "la Parca" està generalment present en la majoria dels jocs de les tablets.
No tinc perquè estranyar-me del nou format de la font.
Font de la Tortuga. Plaça de Goya.






domingo, 18 de diciembre de 2016

La puerta giratoria o la rueda del hámster.

No hay nada más emotivo que la familia. Una familia unida es sin duda tema para película. Más si la familia proviene no de vínculos sanguineos, sino de estrechas relaciones que ya nacieron en el colegio. De eso Italia nos da sopas con onda.

Miren por donde, ayer La Vanguardia me sorprendió con la entrada otra vez en el recinto de los enchufes de un viejo conocido, político, se entiende, que vuelve de la empresa privada para ocupar un cargo público. Poco ha durado la experiencia, dado que si no recuerdo mal marchó en febrero de este año. 

Esto me indica dos cosas, o bien que ya ha pasado el tiempo y que la atención mediática  ya no cae sobre sus hombros  (por mucho que quiera lo de Esther Quintana está escrito con tinta indeleble), o bien que lo que le ofrecen es más jugoso que la empresa que creó y de la que es gerente.

Por lo que leo las empresas (Globalvía/Alstom/Moventia) no estaban del todo de acuerdo para ficharlo, pero eso es lo de menos, lo importante hoy en día son los contactos. Gracias a ellos, las puertas giratorias se convierten en ruedas de hámsters, rueda que pagamos todos, no lo olvidemos.

No hi ha gens més emotiu que la família. Una família unida és sens dubte tema per a pel·lícula. Més si la família prové no de vincles sanguineos, sinó d'estretes relacions que ja van néixer en el col·legi. D'això Itàlia ens dóna sopes amb ona.

Mirin per on, ahir La Vanguardia em va sorprendre amb l'entrada una altra vegada en el recinte dels endolls d'un vell conegut, polític, s'entén, que torna de l'empresa privada per ocupar un càrrec públic. Poc ha durat l'experiència, atès que si no recordo malament va marxar al febrer d'aquest any. 

Això m'indica dues coses, o bé que ja ha passat el temps i que l´atenció mediática ja no cau sobre les seves espatlles (per molt que vulgui el d'Esther Quintana està escrit amb tinta indeleble), o bé que el que li ofereixen és més sucós que l'empresa que va crear i de la qual és gerent.

Pel que llegeixo les empreses (Globalvía/Alstom/Moventia) no estaven del tot d'acord per fitxar-ho, però això és el de menys, l'important avui dia són els contactes. Gràcies a ells, les portes giratòries es converteixen en rodes d'hàmsters, roda que paguem tots, no ho oblidem.



viernes, 16 de diciembre de 2016

La palmera más alta de Barcelona

Por lo que parece la palmera más alta de Barcelona está en el barri de  Porta ( Nou Barris ), junto a la masía de Can Verdaguer, a la que hemos visto en alguna ocasión por aquí debido a su magnífico reloj de Sol.
Su altura de 27 metros la hacen poseedora de tal mérito.
Les dejo con ella.

Pel que sembla la palmera més alta de Barcelona està en el barri de Porta ( Nou Barris ), al costat de la masia de Can Verdaguer, a la qual hem vist en alguna ocasió per aquí a causa del seu magnífic rellotge de Sol.
La seva altura de 27 metres la fan posseïdora de tal mèrit.
Els deixo amb ella.

Solitaria

Can Verdaguer antes de su rehabilitación, la palmera al fondo.

Después de su rehabilitación. La palmera en segundo término.

La palmera, al fondo. Primeros años del siglo pasado.
La masía, en todo su esplendor agrícola. La palmera al fondo. Primeros años del siglo pasado.